viernes, 12 de marzo de 2010

Capítulo 2: Un año más tarde.

Parece mentira, hace un año estaba al borde del abismo, literalmente, y no conseguía ver nada más allá de ella, pero de pronto apareció una competidora digna, muy digna. No sé cómo ni porqué, pero se me acercó, y me pidió fuego. Es curioso, llevaba mechero, pero no fumaba... mis intenciones con aquella pequeña antorcha de plástico rellena de gas que compré en los chinos hace 30 minutos no tenían nada que ver con empezar a fumar, en cambio, el bidón de gasolina que había comprado en la gasolinera y el seguro de vida cuantioso que firmé la semana pasada sí tenían mucho que ver... quizá demasiado... Y fue en ese preciso instante en que le encendí el cigarro e inhalé el suave humo que expulsó por unos labios tan sensuales, cuando me dí cuenta de que toda idea de acabar con mi vida se había desvanecido, con el humo de ese cigarrillo.
Empezamos a hablar, primero del tiempo, y luego de cosas menos vanales. Así fueron todas y cada una de nuestras citas, llenas de risas y fluyendo amor. ¿Quién iba a imaginar que el día que se cumplía un año de aquel primer encuentro...

3 comentarios:

Pablo dijo...

tenía que dejar pasar más de un año para dar realismo a la historia...

Edurne dijo...

El populacho habló y te pidió una segunda parte, y está muy bien :)
Pero lo del realismo no te lo crees ni tú, V-A-G-O.

Unknown dijo...

ME ENCANTA! no puedes dejarlo!! por favor reencuentra el hilo y sigue subiendo!!